MEMPHIS

El precio del diésel toca récord y prepara otro golpe al bolsillo de los consumidores

(LPL) – El precio del diésel en Estados Unidos alcanzó un nuevo récord semanal, aumentando la presión sobre camioneros,

El precio del diésel toca récord y prepara otro golpe al bolsillo de los consumidores

(LPL) – El precio del diésel en Estados Unidos alcanzó un nuevo récord semanal, aumentando la presión sobre camioneros, agricultores y empresas que dependen del transporte de mercancías y generando preocupación por un posible incremento en los precios que pagan los consumidores.

El precio promedio nacional del diésel llegó a $5.967 por galón el 7 de septiembre, superando incluso el máximo registrado durante la crisis de 2022. El comportamiento actual también coloca al combustible en camino a establecer, potencialmente, un nuevo récord de promedio anual durante 2026.

Aunque la gasolina también permanece en niveles elevados, no se espera que supere necesariamente el récord de 2022. La situación del diésel es diferente debido a factores relacionados con la oferta y la demanda.

Entre las causas del incremento se encuentran las tensiones geopolíticas internacionales, incluido el conflicto relacionado con el estrecho de Ormuz, una de las principales rutas mundiales para el transporte de petróleo, así como los ataques contra refinerías en Rusia. Estos acontecimientos han aumentado la incertidumbre sobre el suministro mundial de combustibles.

El impacto se siente especialmente en la industria del transporte. En Memphis, uno de los principales centros logísticos de Estados Unidos, miles de camiones transportan diariamente alimentos, productos y materiales hacia distintos puntos del país.

FOX13 Memphis habló con el camionero John Merriweather, quien lleva cuatro décadas en la industria y explicó que el alto costo del combustible está reduciendo considerablemente las ganancias de los transportistas.

El problema podría extenderse mucho más allá de las carreteras. Cuando cuesta más transportar una carga, las empresas tienen que absorber el aumento y reducir sus ganancias o trasladar parte del costo a sus clientes. En última instancia, ese incremento puede llegar a los consumidores.

Del campo al supermercado

El transporte no es el único sector afectado. La agricultura también depende fuertemente del diésel para maquinaria, cosechas y transporte de productos agrícolas. Un combustible más caro puede aumentar los costos en prácticamente toda la cadena de producción y distribución de alimentos.

Además, mientras la gasolina normalmente comienza a registrar una disminución estacional después del verano, el diésel suele experimentar una mayor demanda durante el otoño y el invierno.

Esto significa que la presión sobre el diésel podría mantenerse durante los próximos meses.

Los expertos advierten que todavía no está garantizado que el precio promedio anual de 2026 termine estableciendo un récord. Sin embargo, las tendencias actuales hacen que esa posibilidad sea cada vez más probable, en un momento en que Estados Unidos enfrenta una escasez considerable de combustibles destilados, a pesar de que las refinerías están operando a niveles elevados.

Para los consumidores, la preocupación es sencilla: si cuesta más mover los productos, producir alimentos y abastecer los negocios, una parte de ese costo eventualmente puede terminar reflejándose en los precios.

En una ciudad como Memphis, donde el transporte y la distribución son pilares de la economía, el impacto del diésel récord podría sentirse no solo en las carreteras, sino también en el supermercado y en el bolsillo de las familias.

English:

Diesel prices hit record high, poised to deal another blow to consumers’ wallets

(LPL) – The price of diesel in the United States has reached a new weekly record, increasing pressure on truck drivers, farmers, and businesses that rely on freight transport, while raising concerns about potential price hikes for consumers.

The national average price for diesel hit $5.967 per gallon on September 7, surpassing even the peak recorded during the 2022 crisis. Current trends also put the fuel on track to potentially set a new annual average record in 2026.

While gasoline prices also remain high, they are not necessarily expected to surpass the 2022 record. The situation with diesel differs due to supply and demand factors.

Contributing factors include international geopolitical tensions—such as the conflict involving the Strait of Hormuz, a major global oil shipping route—and attacks on Russian refineries. These events have heightened uncertainty regarding the global fuel supply.

The impact is felt acutely in the transportation industry. In Memphis, a major U.S. logistics hub, thousands of trucks transport food, goods, and materials to destinations across the country every day.

FOX13 Memphis spoke with truck driver John Merriweather, a four-decade industry veteran, who explained that high fuel costs are significantly cutting into carriers’ profits.

The problem could extend far beyond the highways. When transporting a load costs more, companies must either absorb the increase and accept lower profits or pass some of the cost on to their customers. Ultimately, that price hike can reach the consumer.

From farm to supermarket

Transportation is not the only sector affected. Agriculture also relies heavily on diesel for machinery, harvesting, and transporting produce. Higher fuel prices can drive up costs across virtually the entire food production and distribution chain. Furthermore, while gasoline prices typically begin to show a seasonal decline after the summer, diesel often sees increased demand during the autumn and winter months.

This means that upward pressure on diesel prices could persist in the coming months.

Experts warn that it is not yet certain whether the average price for 2026 will set a record. However, current trends make that outcome increasingly likely, particularly as the United States faces a significant shortage of distillate fuels—even though refineries are operating at high levels.

For consumers, the concern is straightforward: if it costs more to transport goods, produce food, and supply businesses, a portion of those costs may eventually be passed on to them in the form of higher prices.

In a city like Memphis, where transportation and distribution are economic pillars, the impact of record-high diesel prices could be felt not only on the roads but also at the grocery store and in family budgets.