Advierten a dueños de negocios hispanos sobre máquinas de apuestas tras redada en Memphis
(LPL) – La redada que terminó con 121 personas detenidas en el club El Corralón ha dejado otra advertencia
(LPL) – La redada que terminó con 121 personas detenidas en el club El Corralón ha dejado otra advertencia para los propietarios de negocios de la comunidad hispana: las autoridades también están poniendo bajo la lupa las máquinas de apuestas que funcionan en algunos establecimientos.
Documentos obtenidos por Telemundo Nashville muestran que la orden de registro utilizada durante el operativo en El Corralón estaba relacionada con una investigación sobre presuntas máquinas de apuestas ilegales y actividad vinculada con drogas. La operación contó con la participación de agentes de ICE y otras agencias.
El caso ha generado preocupación entre comerciantes que tienen este tipo de máquinas en restaurantes, bares, tiendas y otros negocios frecuentados por la comunidad latina.
La advertencia es especialmente importante porque algunos propietarios aseguran que son compañías externas las que les ofrecen instalar las máquinas, presentándolas como una forma de generar ingresos adicionales.
Ese fue el caso de Eneydi López, propietaria de un negocio en Memphis. Según relató a Telemundo Nashville, una empresa que no identificó le ofreció colocar máquinas de apuestas en su establecimiento, pero le advirtió que lo hacía “bajo su riesgo”.
López también aseguró que le explicaron que, si las autoridades encontraban las máquinas, podían decomisarlas e incluso incautar otros bienes relacionados con el negocio.
Ante esa advertencia, decidió retirarlas.
“En cuanto a mí me dicen eso, le dije: ‘Sácalas’”, relató López.
Ahora, después del operativo en El Corralón, decidió hacer pública su experiencia para alertar a otros comerciantes hispanos que podrían estar considerando aceptar una oferta similar.
El mensaje para los propietarios es sencillo: no instalar ni mantener una máquina de apuestas sin conocer primero quién la proporciona, cómo funciona y si su operación está permitida por las leyes de Tennessee.
La preocupación no se limita a Memphis.
La semana pasada, autoridades realizaron cateos en 20 negocios y dos viviendas en Columbia, Tennessee, como parte de una investigación relacionada con máquinas de apuestas. Según Telemundo Nashville, durante esos operativos fueron decomisadas 144 máquinas y más de un millón de dólares en efectivo, mientras que 13 personas fueron arrestadas.
Estos operativos muestran que las autoridades estatales están prestando atención a este tipo de actividad y que los comerciantes podrían enfrentar consecuencias si las máquinas instaladas en sus establecimientos forman parte de operaciones consideradas ilegales.
El caso de El Corralón añade una preocupación adicional para los negocios hispanos de Memphis. La orden de cateo estaba dirigida al establecimiento y contemplaba la búsqueda y decomiso de máquinas de apuestas, dinero, cajas registradoras y otros elementos relacionados con la investigación.
La situación también ha generado preguntas sobre el alcance de las operaciones realizadas en negocios donde se encuentran clientes y trabajadores. Organizaciones defensoras de inmigrantes han cuestionado la forma en que se realizaron las detenciones durante el operativo, mientras las autoridades federales han defendido la intervención.
Para los dueños de pequeños negocios, la principal lección es evitar asumir que una empresa que ofrece instalar las máquinas también se hará responsable de las consecuencias legales.
En otras palabras, que una compañía ofrezca colocar una máquina no significa necesariamente que su uso sea legal.
Los comerciantes deberían pedir información por escrito, verificar las leyes estatales y locales aplicables y consultar con un abogado antes de aceptar este tipo de acuerdos. También deben tener claro quién es el propietario de las máquinas, quién recibe las ganancias y qué ocurre si las autoridades las consideran ilegales.
Para López, la experiencia dejó una conclusión que ahora quiere compartir con otros empresarios de la comunidad.
“Como nosotros, dueños de negocios hispanos, somos gente de la comunidad y decimos que nos preocupa nuestra comunidad”, dijo.
Después de una de las mayores operaciones recientes contra la comunidad inmigrante en Memphis, el mensaje cobra mayor fuerza: los propietarios de negocios deben conocer los riesgos de cualquier actividad que se realice dentro de sus establecimientos y no confiar únicamente en las promesas de las compañías que les ofrecen ganar dinero fácil.
English:
Hispanic business owners warned about gambling machines following Memphis raid
(LPL) – The raid that resulted in 121 arrests at the El Corralón club has served as a warning to Hispanic business owners: authorities are also scrutinizing the gambling machines operating in some establishments.
Documents obtained by Telemundo Nashville show that the search warrant used during the operation at El Corralón was linked to an investigation into alleged illegal gambling machines and drug-related activity. Agents from ICE and other agencies participated in the operation.
The case has raised concerns among merchants who have these types of machines in restaurants, bars, stores, and other businesses frequented by the Latino community.
This warning is particularly important because some owners report that outside companies offer to install the machines, presenting them as a way to generate additional income.
That was the case for Eneydi López, a business owner in Memphis. She told Telemundo Nashville that an unidentified company offered to place gambling machines in her establishment but warned her that she would be doing so «at her own risk.»
López also stated she was told that if authorities found the machines, they could confiscate them and even seize other business-related assets.
Faced with that warning, she decided to remove them.
«As soon as they told me that, I said, ‘Take them out,'» López recounted.
Now, following the operation at El Corralón, she has decided to share her experience publicly to warn other Hispanic merchants who might be considering a similar offer.
The message to business owners is simple: do not install or keep a gambling machine without first knowing who provides it, how it works, and whether its operation is permitted under Tennessee law.
The concern is not limited to Memphis.
Last week, authorities conducted raids on 20 businesses and two homes in Columbia, Tennessee, as part of an investigation involving gambling machines. According to Telemundo Nashville, 144 machines and over a million dollars in cash were seized during those operations, while 13 people were arrested.
These operations demonstrate that state authorities are paying attention to this type of activity and that business owners could face consequences if the machines installed in their establishments are part of operations deemed illegal.
The case of El Corralón adds a further concern for Hispanic businesses in Memphis. The search warrant targeted the establishment and authorized the search for and seizure of gambling machines, cash, cash registers, and other items related to the investigation.
The situation has also raised questions regarding the scope of operations conducted at businesses where customers and workers are present. Immigrant advocacy groups have questioned the manner in which arrests were made during the operation, while federal authorities have defended the intervention.
For small business owners, the key lesson is to avoid assuming that a company offering to install the machines will also take responsibility for any legal consequences.
In other words, just because a company offers to place a machine does not necessarily mean its use is legal.
Business owners should request information in writing, verify applicable state and local laws, and consult an attorney before agreeing to such arrangements. They must also clearly understand who owns the machines, who receives the profits, and what happens if authorities deem them illegal.
For López, the experience led to a conclusion he now wishes to share with other entrepreneurs in the community.
“As Hispanic business owners, we are part of the community, and we say that we care about our community,” he said.
Following one of the largest recent operations targeting the immigrant community in Memphis, the message carries even greater weight: business owners must be aware of the risks associated with any activity taking place in their establishments and should not rely solely on promises from companies offering them a way to make easy money.











