Lyle Menéndez enfrenta hoy a la junta de libertad condicional un día después de que a su hermano Erik le negaron el beneficio
(LPL/CNN) – Una junta de California le negó la libertad condicional a Erik Menéndez con el argumento de que
(LPL/CNN) – Una junta de California le negó la libertad condicional a Erik Menéndez con el argumento de que tras más de 30 años en prisión aún representa un riesgo para la seguridad pública. Ahora Lyle, su hermano mayor, quien fue condenado junto con él por el asesinato de sus padres hace décadas, tendrá su propia oportunidad de pedir su liberación.
Los hermanos pudieron enfrentar a la Junta de Libertad Condicional de California después de ser sentenciados nuevamente en mayo, cuando les rebajaron la condena de cadena perpetua sin posibilidad de libertad condicional a una pena de 50 años de cadena perpetua con posibilidad de libertad condicional.
La audiencia de libertad condicional de Erik duró casi 10 horas mientras los funcionarios lo interrogaban sobre su rehabilitación y escucharon los argumentos de la oficina del fiscal de distrito del condado de Los Ángeles, que se oponía a su liberación, así como las súplicas de los miembros de su familia a favor de la medida.
La junta finalmente decidió que Erik seguiría representando un riesgo irrazonable para la seguridad pública si era liberado, y mencionó sus antecedentes penales en la adolescencia, la brutalidad de los asesinatos de 1989 y las graves violaciones del reglamento penitenciario. Podría volver a ser elegible para la libertad condicional dentro de tres años, según la junta.
El comisionado de Libertad Condicional, Robert Barton, explicó la decisión y afirmó que la gravedad del delito anterior no fue el motivo principal de esta denegación. “Sigue siendo su comportamiento en prisión”.
“Se puede representar un riesgo para la seguridad pública de muchas maneras, con diversos tipos de conducta delictiva, incluyendo las que cometiste en prisión”, apuntó el comisionado, y animó a Erik a usar su “gran red de apoyo” con más constancia para evitar más infracciones en prisión.
Aunque el caso de Lyle será considerado por sus propios méritos este viernes, sus factores de rehabilitación son similares a los de Erik, y la única diferencia importante es que Lyle tiene un número ligeramente menor de violaciones de las reglas en prisión.
Pero las acciones especialmente brutales de Lyle durante el asesinato de sus padres podrían jugar en su contra.
Lyle, varios años mayor que Erik, testificó durante el juicio de 1993 que disparó repetidamente la escopeta a quemarropa contra sus padres. El jueves, Barton afirmó que la forma en que asesinaron a la madre de los hermanos fue “desprovista de compasión humana”.
Lyle también ofreció versiones contradictorias sobre el presunto abuso de su padre, lo cual ha sido señalado por la Fiscalía al cuestionar la validez de las acusaciones de los hermanos. En un momento dado, le pidió a su novia que mintiera y dijera que su padre la había drogado y violado, según ha declarado la Fiscalía en documentos legales.
Ahora que Lyle se dispone a enfrentar la junta de libertad condicional, aquí se presentan algunos de los puntos clave de la audiencia de Erik.
English:
Lyle Menendez faces the parole board today, one day after his brother Erik was denied parole
(LPL/CNN) – A California parole board denied Erik Menendez parole, arguing that after more than 30 years in prison, he still poses a risk to public safety. Now, his older brother, Lyle, who was convicted alongside him of murdering their parents decades ago, will have his own opportunity to petition for his release.
The brothers were able to face the California Parole Board after being resentenced in May, when their sentences were reduced from life in prison without the possibility of parole to 50 years of life in prison with the possibility of parole.
Erik’s parole hearing lasted nearly 10 hours as officials questioned him about his rehabilitation and heard arguments from the Los Angeles County District Attorney’s Office, which opposed his release, as well as pleas from his family members in favor of the measure.
The board ultimately decided that Erik would continue to pose an unreasonable risk to public safety if released, citing his criminal record as a teenager, the brutality of the 1989 murders, and serious prison rule violations. He could be eligible for parole again within three years, according to the board.
Parole Commissioner Robert Barton explained the decision, stating that the severity of the prior offense was not the primary reason for this denial. “It’s still his behavior in prison.”
“You can pose a risk to public safety in many ways, with various types of criminal behavior, including those you committed in prison,” the commissioner noted, encouraging Erik to use his “large support network” more consistently to avoid further infractions in prison.
Although Lyle’s case will be considered on its own merits this Friday, his rehabilitation factors are similar to Erik’s, with the only major difference being that Lyle has slightly fewer prison rule violations.
But Lyle’s particularly brutal actions during his parents’ murder could count against him.
Lyle, several years older than Erik, testified during the 1993 trial that he repeatedly fired the shotgun at his parents at point-blank range. On Thursday, Barton claimed that the manner in which the brothers’ mother was murdered was “devoid of human compassion.”
Lyle also offered conflicting accounts of his father’s alleged abuse, a point the prosecution has made in questioning the validity of the brothers’ allegations. At one point, he asked his girlfriend to lie and say his father had drugged and raped her, prosecutors have stated in legal documents.
As Lyle prepares to face the parole board, here are some of the key points from Erik’s hearing.












