Recluso se salva de ser ejecutado con inyección letal a último minuto al no poderle conseguir las venas; el gobernador Lee pausó su ejecución por un año
(LPL) – La ejecución de un hombre en el corredor de la muerte en Tennessee fue detenida este jueves
(LPL) – La ejecución de un hombre en el corredor de la muerte en Tennessee fue detenida este jueves luego de que el equipo médico no pudiera encontrar una vena adecuada para administrar la inyección letal, según informaron autoridades y documentos del caso.
El recluso, identificado como Tony Carruthers, estaba programado para ser ejecutado este 21 de mayo por su condena relacionada con un triple homicidio ocurrido en Memphis en 1994. Sin embargo, el procedimiento fue interrumpido después de más de una hora de intentos fallidos para establecer el acceso intravenoso necesario, lo que obligó a suspender la ejecución.
De acuerdo con los reportes, la dificultad para localizar una vena viable llevó a detener el proceso dentro de la cámara de ejecución. Posteriormente, el caso fue llevado ante un juez, quien rechazó una moción de emergencia presentada para detener la ejecución de forma permanente, permitiendo inicialmente que el proceso siguiera su curso en el calendario judicial.
No obstante, tras la complicación ocurrida durante la preparación, el estado decidió pausar la ejecución. Posteriormente, el gobernador de Tennessee otorgó una suspensión de un año, citando la situación médica presentada durante el procedimiento.
El caso ha generado nueva atención sobre los protocolos de inyección letal en Tennessee, especialmente en lo relacionado con las dificultades médicas que pueden surgir durante la administración del procedimiento.
Carruthers había sido condenado por el asesinato de tres personas —Marcellos Anderson, su madre Delois Anderson y Frederick Tucker— en un caso ocurrido en Memphis que ha estado en el sistema judicial por décadas.
English:
Inmate Spared from Lethal Injection at the Last Minute After Medical Team Fails to Locate Veins; Governor Lee Pauses Execution for One Year
(LPL) – The execution of a death row inmate in Tennessee was halted this Thursday after the medical team failed to find a suitable vein to administer the lethal injection, according to authorities and case documents.
The inmate, identified as Tony Carruthers, was scheduled to be executed on May 21 for his conviction related to a triple homicide that occurred in Memphis in 1994. However, the procedure was interrupted after more than an hour of failed attempts to establish the necessary intravenous access, forcing the execution to be suspended.
According to reports, the difficulty in locating a viable vein led to a halt in the process inside the execution chamber. Subsequently, the case was brought before a judge, who rejected an emergency motion filed to permanently stop the execution, initially allowing the process to proceed according to the judicial calendar.
Nevertheless, following the complication that arose during the preparation phase, the state decided to pause the execution. Subsequently, the Governor of Tennessee granted a one-year reprieve, citing the medical situation encountered during the procedure.
The case has drawn renewed attention to lethal injection protocols in Tennessee, particularly regarding the medical difficulties that may arise during the administration of the procedure.
Carruthers had been convicted of the murders of three people—Marcellos Anderson, his mother Delois Anderson, and Frederick Tucker—in a Memphis case that has remained in the judicial system for decades.










