Los beneficiarios de DACA deben ser proactivos - La Prensa Latina Media
Frager Law Firm

Los beneficiarios de DACA deben ser proactivos

(Frager Law Firm) – La Acción Diferida para los Llegados en la Infancia (DACA, por sus siglas en inglés)

Los beneficiarios de DACA deben ser proactivos

(Frager Law Firm) – La Acción Diferida para los Llegados en la Infancia (DACA, por sus siglas en inglés) ha brindado durante mucho tiempo protección temporal y autorización de trabajo a personas que fueron traídas a los Estados Unidos siendo niños. Creado en 2012 bajo la presidencia de Barack Obama, el programa nunca tuvo la intención de ser una solución permanente. En cambio, ha funcionado como una medida provisional que el Congreso debe abordar, dejando a los beneficiarios en un estado de incertidumbre legal durante más de dos décadas. Hoy en día, esa incertidumbre se está intensificando, lo que hace crucial que los beneficiarios de DACA tomen medidas proactivas para proteger su estatus y explorar opciones migratorias alternativas.

Uno de los problemas más apremiantes que enfrentan los beneficiarios de DACA es la creciente demora en el procesamiento de las renovaciones de los Documentos de Autorización de Empleo (EAD, por sus siglas en inglés) por parte del Servicio de Ciudadanía e Inmigración de los Estados Unidos (USCIS). Los tiempos de procesamiento se han extendido mucho más allá de las normas históricas, dejando a menudo a los beneficiarios con interrupciones en su autorización para trabajar. El USCIS atribuye estas demoras a procedimientos de verificación más rigurosos; sin embargo, muchos solicitantes ya han sido sometidos a exhaustivas verificaciones de antecedentes durante renovaciones anteriores. El resultado es un número creciente de personas que, a pesar de cumplir con los requisitos de DACA, enfrentan interrupciones en su empleo e inestabilidad financiera.

Dadas estas demoras, presentar las solicitudes de renovación tan pronto como la elegibilidad lo permita ya no es solo aconsejable, es esencial. Las directrices actuales recomiendan enviar las solicitudes de renovación aproximadamente entre 120 y 150 días antes de la fecha de vencimiento; no obstante, en la práctica, una preparación aún más anticipada puede ayudar a mitigar los riesgos. Esperar demasiado tiempo puede significar perder la capacidad de trabajar legalmente, lo cual puede tener consecuencias en cascada para la vivienda, el acceso a la atención médica y la estabilidad familiar.

Agravando estos desafíos administrativos se encuentra la incertidumbre legal y política más amplia que rodea a DACA. Desde la primera administración de Donald Trump, ha habido repetidos intentos de poner fin al programa. Las batallas legales han mantenido a DACA con vida por el momento, pero su futuro sigue siendo incierto a medida que los casos continúan su curso a través del sistema judicial federal, incluida otra posible revisión por parte de la Corte Suprema de los Estados Unidos. La supervivencia del programa ha dependido en gran medida de los litigios en lugar de la legislación, lo que subraya su naturaleza frágil.

Las tendencias recientes en la aplicación de la ley también ponen de relieve un cambio que los beneficiarios de DACA no pueden ignorar. Han surgido informes sobre personas a las que se les han emitido Avisos de Comparecencia (NTA, por sus siglas en inglés), que han sido detenidas o que, de otro modo, han sido sometidas a procedimientos de expulsión. En algunos casos, algunas personas no han podido renovar sus EAD (tarjetas de autorización de empleo) antes de su vencimiento debido a retrasos en el procesamiento o a complicaciones vinculadas con sus circunstancias personales. Este entorno de aplicación de la ley, que se encuentra en constante evolución, sugiere que depender únicamente de las protecciones de DACA podría dejar de ser suficiente.

A la luz de estas realidades, los beneficiarios de DACA deberían explorar activamente otras formas de alivio migratorio que puedan estar a su disposición. Las opciones varían según las circunstancias individuales, pero pueden incluir peticiones basadas en lazos familiares, visas basadas en el empleo, solicitudes de asilo o protecciones especiales, tales como las visas U para víctimas de ciertos delitos. Consultar con un abogado de inmigración calificado puede ayudar a identificar vías viables que conduzcan a un estatus legal más permanente.

Además, los beneficiarios deben ser conscientes de que los factores geopolíticos pueden influir en su situación. Los cambios en la forma en que las autoridades de inmigración de los EE. UU. designan o tratan a ciertos países pueden afectar el procesamiento o la elegibilidad para determinados beneficios. Si bien este es un factor menos visible, puede tener implicaciones significativas dependiendo del país de origen del beneficiario. Existe una lista de países que el USCIS ha calificado como países de “alto riesgo”. Esto no significa que el USCIS haya dejado de otorgar DACA a personas provenientes de estos países, pero sí implica que los individuos de dichas naciones podrían experimentar tiempos de procesamiento más prolongados debido a un “escrutinio de seguridad reforzado”.

En última instancia, el mensaje clave para los beneficiarios de DACA es la preparación. El programa continúa ofreciendo protecciones importantes, pero no constituye una garantía de seguridad a largo plazo. Mantenerse informado, renovar con antelación y buscar estrategias migratorias alternativas son pasos fundamentales para navegar por un panorama cada vez más complejo e incierto. Asimismo, es sumamente importante llevar siempre consigo su pasaporte vigente, su tarjeta de autorización de empleo de DACA y una copia de su licencia de conducir válida. Con frecuencia recibimos llamadas de beneficiarios de DACA que se encuentran bajo la custodia de ICE debido a que dejaron dichos documentos en casa.

Si tiene alguna pregunta sobre sus opciones migratorias, por favor llame a nuestra oficina para programar una consulta.

English:

DACA recipients need to be proactive

(Frager Law Firm) – Deferred Action for Childhood Arrivals (Deferred Action for Childhood Arrivals, or DACA) has long provided temporary protection and work authorization to individuals brought to the United States as children. Created in 2012 under President Barack Obama, the program was never intended to be a permanent solution. Instead, it has functioned as a stopgap measure for Congress to address, leaving recipients in a state of legal uncertainty for more than two decades. Today, that uncertainty is intensifying, making it critical for DACA recipients to take proactive steps to protect their status and explore alternative immigration options.

One of the most pressing issues facing DACA recipients is the increasing delay in processing employment authorization document (EAD) renewals by U.S. Citizenship and Immigration Services. Processing times have extended well beyond historical norms, often leaving recipients with gaps in work authorization. USCIS attributes these delays to heightened vetting procedures, yet many applicants have already undergone extensive background checks during prior renewals. The result is a growing number of individuals who, despite maintaining compliance with DACA requirements, face interruptions in employment and financial instability.

Given these delays, filing renewal applications as early as eligibility allows is no longer just advisable, it is essential. Current guidance recommends submitting renewal requests approximately 120 to 150 days before expiration, but in practice, even earlier preparation can help mitigate risk. Waiting too long can mean losing the ability to work legally, which can have cascading consequences for housing, healthcare access, and family stability.

Compounding these administrative challenges is the broader legal and political uncertainty surrounding DACA. Since the first administration of Donald Trump, there have been repeated efforts to terminate the program. Legal battles have kept DACA alive for now, but its future remains uncertain as cases continue to move through the federal court system, including another potential review by the Supreme Court of the United States. The program’s survival has depended heavily on litigation rather than legislation, underscoring its fragile nature.

Recent enforcement trends also highlight a shift that DACA recipients cannot ignore. Reports have emerged of individuals being issued Notices to Appear (NTAs), detained, or otherwise placed into removal proceedings. In some cases, individuals have been unable to renew their EADs (work authorization cards) before expiration due to processing delays or complications tied to their personal circumstances. This evolving enforcement environment suggests that relying solely on DACA protections may no longer be sufficient.

In light of these realities, DACA recipients should actively explore other forms of immigration relief that may be available to them. Options vary depending on individual circumstances but may include family-based petitions, employment-based visas, asylum claims, or special protections such as U visas for victims of certain crime. Consulting with a qualified immigration attorney can help identify viable pathways that may lead to more permanent legal status.

Additionally, recipients should be aware that geopolitical factors can influence their situation. Changes in how certain countries are designated or treated by U.S. immigration authorities may affect processing or eligibility for certain benefits. While this is a less visible factor, it can still have significant implications depending on a recipient’s country of origin. There is a list of countries that USCIS has deemed “high risk” countries. This does not mean that USCIS stopped giving DACA to people from these countries, but it does mean that individuals from these countries could experience longer processing times for “enhanced vetting”.

Ultimately, the key message for DACA recipients is preparedness. The program continues to offer important protections, but it is not a guarantee of long-term security. Staying informed, renewing early, and seeking out alternative immigration strategies are critical steps in navigating an increasingly complex and uncertain landscape. Also, it is very important to always keep your valid passport, DACA work authorization card, and a copy of your valid Driver’s License on you at all times. We receive calls often from DACA recipients that are in ICE custody because they left those documents at home.

If you have any questions about your immigration options, please give our office a call to schedule your consultation.