Legisladores del estado buscan garantizar comida a niños durante las vacaciones
(LPL) – Legisladores de Tennessee aprobaron una medida para restaurar el financiamiento de un programa federal que proporciona alimentos
(LPL) – Legisladores de Tennessee aprobaron una medida para restaurar el financiamiento de un programa federal que proporciona alimentos durante el verano a niños de bajos recursos, luego de que el gobernador Bill Lee rechazara previamente la participación del estado.
El programa, conocido como Summer EBT, ofrece ayuda económica a familias para comprar comida cuando los estudiantes no tienen acceso a los almuerzos escolares. Se estima que esta iniciativa podría beneficiar a unos 700,000 niños en todo el estado.
La decisión de los legisladores representa un intento directo de revertir la postura del gobernador, quien había declinado participar en el programa federal, lo que implicaba perder millones de dólares en asistencia alimentaria.
La medida ha generado reacciones en todo Tennessee. La decisión ha recibido críticas de alcaldes de condados, defensores de la infancia, legisladores y otros sectores. Según la organización sin fines de lucro Feeding America, casi uno de cada cinco niños en el estado —aproximadamente 285,000 en total— está en riesgo de padecer hambre.
Con esta nueva legislación, el estado estaría obligado a integrarse al programa y aceptar los fondos federales destinados a combatir la inseguridad alimentaria infantil durante los meses de verano.
El tema ha generado un fuerte debate político. Mientras algunos consideran que es una ayuda esencial para familias vulnerables, la administración estatal ha expresado preocupaciones sobre su implementación y alcance.
Ahora, la propuesta avanza en el proceso legislativo en medio de presiones para garantizar que miles de niños tengan acceso a alimentos cuando las escuelas están cerradas.
English:
State Legislators Seek to Ensure Food for Children During School Breaks
(LPL) – Tennessee legislators have passed a measure to restore funding for a federal program that provides summer meals to low-income children, after Governor Bill Lee had previously declined the state’s participation.
The program, known as Summer EBT, offers financial assistance to families to purchase food when students do not have access to school lunches. It is estimated that this initiative could benefit approximately 700,000 children across the state.
The legislators’ decision represents a direct attempt to reverse the stance of the governor, who had declined to participate in the federal program—a move that entailed forfeiting millions of dollars in food assistance.
The measure has sparked reactions throughout Tennessee. The decision has drawn criticism from county mayors, child advocates, legislators, and other sectors. According to the nonprofit organization Feeding America, nearly one in five children in the state—approximately 285,000 in total—is at risk of hunger.
Under this new legislation, the state would be required to join the program and accept the federal funds designated to combat child food insecurity during the summer months.
The issue has generated intense political debate. While some view it as essential aid for vulnerable families, the state administration has expressed concerns regarding its implementation and scope.
Now, the proposal moves forward through the legislative process amidst mounting pressure to ensure that thousands of children have access to food when schools are closed.












