Más de 440,000 solicitantes de asilo han recibido órdenes de deportación durante el segundo mandato de Trump
(LPL) – Más de 440,000 personas que solicitaron asilo en Estados Unidos han recibido órdenes de deportación durante los
(LPL) – Más de 440,000 personas que solicitaron asilo en Estados Unidos han recibido órdenes de deportación durante los primeros 19 meses del segundo mandato del presidente Donald Trump, una cifra que supera la registrada durante los ocho años anteriores combinados, según un análisis de expedientes de tribunales migratorios realizado por The Washington Post.
El análisis de los registros judiciales muestra un cambio significativo en la manera en que el sistema migratorio está procesando los casos de solicitantes de asilo. Los jueces de inmigración, que forman parte del Departamento de Justicia, han ordenado la salida del país de más de 440,000 solicitantes desde el regreso de Trump a la Casa Blanca.
El volumen de órdenes se produce mientras la administración federal implementa una serie de modificaciones destinadas a acelerar los procedimientos y aumentar las deportaciones de personas que buscan protección en Estados Unidos.
Entre los cambios señalados por el análisis se encuentra una nueva orientación que permite a los jueces de inmigración rechazar determinadas solicitudes de asilo sin realizar una audiencia completa cuando consideran que los hechos no están en disputa y que el caso no cumple con los requisitos legales.
También se han modificado criterios utilizados para evaluar solicitudes relacionadas con violencia doméstica y violencia de pandillas, haciendo más difícil que algunas personas puedan obtener protección bajo esas circunstancias. Además, funcionarios de asilo han recibido instrucciones para enviar determinados casos directamente a procedimientos de deportación.
Otro elemento de la política migratoria es el aumento de las detenciones de solicitantes mientras sus casos permanecen pendientes. Según el Post, personas que anteriormente podían permanecer en libertad y trabajar mientras esperaban una decisión están siendo detenidas en aeropuertos, durante entrevistas relacionadas con sus solicitudes y después de paradas rutinarias de tráfico.
El gobierno sostiene que tener una solicitud de asilo pendiente no otorga por sí misma un estatus migratorio legal y que las autoridades están aplicando las leyes aprobadas por el Congreso. El Departamento de Seguridad Nacional ha defendido las detenciones y deportaciones, argumentando que muchas de estas personas no tienen otro estatus migratorio válido.
El sistema de asilo estadounidense permite que una persona que se encuentra dentro del país solicite protección si demuestra que enfrenta persecución por motivos como raza, religión, nacionalidad, opinión política o pertenencia a determinado grupo social.
El número de casos pendientes ya había aumentado considerablemente durante la administración de Joe Biden, pasando de aproximadamente un millón a casi tres millones durante sus cuatro años en la Casa Blanca, según el análisis del Post. La administración Trump ha optado por acelerar la resolución de esos casos mediante cambios en las políticas y procedimientos migratorios.
El resultado, según los registros analizados por el periódico, es que el sistema de tribunales migratorios está produciendo órdenes de deportación contra solicitantes de asilo a un ritmo que supera ampliamente el de los ocho años anteriores.
La administración Trump sostiene que las medidas buscan restablecer el orden en un sistema que considera saturado y susceptible de abuso. Organizaciones y abogados de inmigración, por su parte, cuestionan que los procedimientos acelerados puedan limitar las oportunidades de los solicitantes para presentar plenamente sus casos.
El debate ocurre mientras el gobierno federal continúa endureciendo las políticas de asilo y aumentando el número de personas sujetas a procedimientos de deportación en todo Estados Unidos.
English:
More than 440,000 asylum seekers have received deportation orders during Trump’s second term
(LPL) – More than 440,000 people who sought asylum in the United States have received deportation orders during the first 19 months of President Donald Trump’s second term—a figure exceeding the total recorded over the previous eight years combined, according to an analysis of immigration court records by The Washington Post.
The analysis of court records reveals a significant shift in how the immigration system processes asylum cases. Immigration judges, who operate under the Department of Justice, have ordered the removal of more than 440,000 asylum seekers since Trump’s return to the White House.
This volume of orders comes as the federal administration implements a series of changes aimed at expediting proceedings and increasing deportations of individuals seeking protection in the United States.
Among the changes highlighted by the analysis is new guidance allowing immigration judges to deny certain asylum claims without holding a full hearing when they determine that the facts are undisputed and the case fails to meet legal requirements.
Criteria used to evaluate claims involving domestic violence and gang violence have also been modified, making it more difficult for some individuals to secure protection under those circumstances. Additionally, asylum officials have been instructed to refer certain cases directly to deportation proceedings.
Another aspect of the immigration policy involves increased detention of asylum seekers while their cases are pending. According to the Post, individuals who previously might have remained at liberty and worked while awaiting a decision are now being detained at airports, during interviews related to their claims, and following routine traffic stops.
The government maintains that a pending asylum claim does not, in itself, confer legal immigration status and that authorities are enforcing laws enacted by Congress. The Department of Homeland Security has defended the detentions and deportations, arguing that many of these individuals lack any other valid immigration status.
The U.S. asylum system allows individuals already in the country to seek protection if they can demonstrate that they face persecution based on grounds such as race, religion, nationality, political opinion, or membership in a particular social group.
The backlog of cases had already risen significantly during the Joe Biden administration—climbing from approximately one million to nearly three million during his four years in the White House, according to an analysis by The Post.
The Trump administration has opted to accelerate the resolution of these cases through changes to immigration policies and procedures.
The result, according to records analyzed by the newspaper, is that the immigration court system is issuing deportation orders against asylum seekers at a rate that far exceeds that of the previous eight years.
The Trump administration maintains that these measures aim to restore order to a system it views as overwhelmed and prone to abuse. Immigration organizations and attorneys, however, question whether these expedited procedures might limit applicants’ opportunities to fully present their cases.
This debate unfolds as the federal government continues to tighten asylum policies and increase the number of individuals facing deportation proceedings across the United States.











