EE UU desplegó ocho buques de guerra cerca de Venezuela en misión contra el narcotráfico - La Prensa Latina Media
INTERNACIONALES

EE UU desplegó ocho buques de guerra cerca de Venezuela en misión contra el narcotráfico

(LPL/EN) – La Armada de Estados Unidos desplegó ocho buques de guerra hacia el Caribe y el Pacífico cercanos

EE UU desplegó ocho buques de guerra cerca de Venezuela en misión contra el narcotráfico

(LPL/EN) – La Armada de Estados Unidos desplegó ocho buques de guerra hacia el Caribe y el Pacífico cercanos a varios países de América Latina, entre ellos Venezuela, en lo que representa un aumento significativo de su presencia militar en la región.

La operación fue descrita como una “misión antinarcóticos reforzada” con el objetivo de interdicción de drogas, según declaró un funcionario de defensa a The Washington Post. Sin embargo, la medida también ha despertado sospechas de que podría ser utilizada como presión contra el gobierno de Nicolás Maduro, acusado por Washington de dirigir el llamado Cartel de los Soles.
La flota incluye tres destructores, dos buques de desembarco, un crucero, un buque de asalto anfibio y un buque de combate litoral. Los destructores llevan a bordo destacamentos de la Guardia Costera y agentes del orden, encargados de realizar operaciones de detención en interdicciones de drogas.

Entre los buques de guerra desplegados destacan el USS Iwo Jima, un buque de asalto anfibio con más de 2.500 marines y el crucero USS Lake Erie, con capacidad de lanzar misiles de crucero Tomahawk. Los destructores USS Gravely, USS Jason Dunham y USS Sampson, tienen sistemas avanzados de vigilancia y combate. Mientras que el USS Minneapolis-St. Paul es un buque de combate litoral en el Caribe.

La Armada no especificó dónde operarán exactamente los buques de guerra, salvo que están patrullando el Caribe y a la espera de órdenes más específicas. Los destructores “no están cerca de la costa de Venezuela”, afirmó el funcionario.

Si bien no está claro qué tipo de acción militar se podría tomar contra los carteles de la droga en la región, las conversaciones han abarcado desde el uso de destructores de la Armada para lanzar misiles contra líderes o infraestructura de los cárteles hasta una colaboración más estrecha con las autoridades mexicanas para combatir a las organizaciones criminales, informó The Washington Post este mes.

Para algunos miembros de la oposición venezolana, el movimiento de buques de guerra parece indicar un intento de la administración Trump de presionar al gobierno de Maduro.

“El régimen de Maduro no es el gobierno legítimo de Venezuela. Es un cártel narcotráfico, y Maduro, según la opinión de este gobierno, no es un presidente legítimo. Es un líder fugitivo de este cartel, acusado en Estados Unidos de tráfico de drogas al país”, declaró recientemente la secretaria de prensa de la Casa Blanca, Karoline Leavitt.
El gobierno de Nicolás Maduro reaccionó movilizando 15.000 soldados a la frontera con Colombia y convocando a millones de milicianos para “defender el territorio nacional” en caso de una agresión.

“Nadie debe tocar el territorio venezolano porque es nuestro”, afirmó Maduro, quien difundió imágenes de milicianos jurando lealtad en un acto televisado.

El mandatario también anunció la liberación de algunos presos políticos, aunque los motivos del gesto no fueron aclarados. De acuerdo con la ONG Foro Penal, más de 800 personas siguen detenidas por razones políticas en Venezuela.

English:

US Deploys Eight Warships Near Venezuela on Anti-Drug Mission

(LPL/EN) – The US Navy deployed eight warships to the Caribbean and Pacific near several Latin American countries, including Venezuela, in a significant increase in its military presence in the region.

The operation was described as a “reinforced counternarcotics mission” aimed at drug interdiction, a defense official told The Washington Post. However, the move has also raised suspicions that it could be used as pressure against the government of Nicolás Maduro, accused by Washington of leading the so-called Cartel of the Suns.
The fleet includes three destroyers, two landing ships, a cruiser, an amphibious assault ship, and a littoral combat ship. The destroyers carry Coast Guard detachments and law enforcement officers tasked with conducting interdiction operations during drug operations.

Among the deployed warships are the USS Iwo Jima, an amphibious assault ship with more than 2,500 Marines, and the cruiser USS Lake Erie, capable of launching Tomahawk cruise missiles. The destroyers USS Gravely, USS Jason Dunham, and USS Sampson have advanced surveillance and combat systems, while the USS Minneapolis-St. Paul is a littoral combat ship in the Caribbean.

The Navy did not specify where exactly the warships will operate, other than to say they are patrolling the Caribbean and awaiting more specific orders. The destroyers “are not near the coast of Venezuela,” the official stated.

While it is unclear what type of military action could be taken against drug cartels in the region, discussions have ranged from using Navy destroyers to launch missiles at cartel leaders or infrastructure to closer collaboration with Mexican authorities to combat criminal organizations, The Washington Post reported this month.

For some members of the Venezuelan opposition, the movement of warships appears to indicate an attempt by the Trump administration to pressure the Maduro government.

“The Maduro regime is not the legitimate government of Venezuela. It is a drug cartel, and Maduro, in this administration’s view, is not a legitimate president. He is a fugitive leader of this cartel, accused in the United States of drug trafficking into the country,” White House press secretary Karoline Leavitt recently declared.
Nicolás Maduro’s government reacted by mobilizing 15,000 troops to the border with Colombia and calling up millions of militia members to “defend the national territory” in the event of an attack.

“No one should touch Venezuelan territory because it is ours,” stated Maduro, who released images of militia members swearing allegiance in a televised event.

The president also announced the release of some political prisoners, although the reasons for the gesture were not clarified. According to the NGO Foro Penal, more than 800 people remain detained for political reasons in Venezuela.