Juez ordena a Trump otorgar audiencia a cerca de 200 venezolanos deportados a la megacárcel de El Salvador - La Prensa Latina Media
INMIGRACIÓN

Juez ordena a Trump otorgar audiencia a cerca de 200 venezolanos deportados a la megacárcel de El Salvador

(LPL/EN) – Un juez federal dictaminó este lunes que el gobierno del presidente Donald Trump negó el debido proceso

Juez ordena a Trump otorgar audiencia a cerca de 200 venezolanos deportados a la megacárcel de El Salvador

(LPL/EN) – Un juez federal dictaminó este lunes que el gobierno del presidente Donald Trump negó el debido proceso a cerca de 200 venezolanos que deportó a una prisión de alta seguridad en El Salvador y ordenó que se les dé la oportunidad de tener una audiencia.
El juez James Boasberg dio plazo hasta el 5 de enero para que el Ejecutivo estadounidense presente un plan para permitir que los inmigrantes regresen a Estados Unidos o se les permita defender su caso frente a un juez.
El magistrado también certificó una demanda colectiva, lo que allana el camino para que todos los migrantes enviados al Centro de Confinamiento del Terrorismo (Cecot) en El Salvador en marzo pasado impugnen su designación como enemigos extranjeros de Estados Unidos.

Trump invocó la Ley de Enemigos Extranjeros de 1798, utilizada en tiempos de guerra, para enviar a El Salvador a los inmigrantes a los que acusó, sin presentar pruebas, de que pertenecían al Tren de Aragua, una banda criminal transnacional designada como una organización terrorista.

“Este Tribunal declara que los demandantes no deberían haber sido expulsados ​​de la manera en que lo fueron, prácticamente sin previo aviso y sin oportunidad de impugnar los fundamentos de su expulsión, en clara contravención de sus derechos al debido proceso”, escribió el juez en su dictamen que supone un nuevo revés para el Gobierno Trump.
La demanda fue interpuesta por la Unión Estadounidense de Libertades Civiles (ACLU) y Democracy Forward que argumentaron que la deportación fue ilegal y que El Salvador encarceló a los venezolanos a cambio de un pago.

“No se puede permitir que la expulsión acelerada deje sin efecto este recurso legal (el hábeas corpus). Si el hecho de trasladar secretamente a personas a otro país fuera suficiente para anular el hábeas corpus, entonces ‘el Gobierno podría secuestrar a cualquiera en la calle, entregarlo a un país extranjero y, de esta manera, impedir cualquier posibilidad de recurso legal'”, dijo en su fallo Boasberg.

El caso relacionado con la Ley de Enemigos Extranjeros ha puesto en la mira a la Administración Trump por exponer faltas al debido proceso, protegido por la Constitución de Estados Unidos.

Tras meses de presión de las familias de los inmigrantes, los venezolanos fueron enviados a su país natal en julio pasado, en un intercambio de rehenes entre Estados Unidos y el gobierno de Nicolás Maduro.
Boasberg también investiga si los funcionarios del gobierno Trump violaron una orden judicial que el mismo había emitido prohibiendo los vuelos de deportación a El Salvador.

En noviembre pasado, el juez dijo que llamaría a declarar al menos a dos personas relacionadas con el caso: Erez Reuveni, un informante del Departamento de Justicia (DOJ, en inglés) que fue despedido, y Drew Ensign, un abogado del mismo departamento a quien Reuveni acusó de engañar al tribunal sobre los vuelos de migrantes, de acuerdo a información citada por el Washington Post.

En su primera opinión de más de 40 páginas, el magistrado acusó al Ejecutivo de haber ignorado con “completo menosprecio” una orden judicial que les instruía a dar marcha atrás al envío de los migrantes al país centroamericano.
“La Constitución no tolera la desobediencia intencional de las órdenes judiciales, especialmente por parte de funcionarios que han jurado respetarla”, escribió el juez en su fallo de abril pasado.

Por el envío de inmigrantes a El Salvador, la Casa Blanca también mantiene otro pulso judicial en el caso del salvadoreño Kilmar Ábrego García que fue expulsado junto a los venezolanos y fue retornado a EE.UU. por orden de un juez.

English:

Judge Orders Trump Administration to Grant Hearings to Nearly 200 Venezuelans Deported to El Salvador’s Mega-Prison

(LPL/EN) – A federal judge ruled on Monday that President Donald Trump’s administration denied due process to nearly 200 Venezuelans who were deported to a high-security prison in El Salvador and ordered that they be given the opportunity to have a hearing.
Judge James Boasberg gave the U.S. administration until January 5 to present a plan to allow the immigrants to return to the United States or be allowed to present their case before a judge.
The judge also certified a class-action lawsuit, paving the way for all migrants sent to the Center for the Confinement of Terrorism (Cecot) in El Salvador last March to challenge their designation as foreign enemies of the United States.

Trump invoked the Alien Enemies Act of 1798, used in times of war, to send the immigrants to El Salvador, whom he accused, without presenting evidence, of belonging to the Tren de Aragua, a transnational criminal gang designated as a terrorist organization.

“This Court declares that the plaintiffs should not have been expelled in the manner in which they were, with virtually no notice and no opportunity to challenge the grounds for their expulsion, in clear contravention of their due process rights,” the judge wrote in his ruling, which represents a new setback for the Trump administration.
The lawsuit was filed by the American Civil Liberties Union (ACLU) and Democracy Forward, which argued that the deportation was illegal and that El Salvador imprisoned the Venezuelans in exchange for payment.

“Expedited removal cannot be allowed to render this legal remedy (habeas corpus) meaningless. If secretly transferring people to another country were sufficient to nullify habeas corpus, then ‘the Government could kidnap anyone off the street, hand them over to a foreign country, and thereby prevent any possibility of legal recourse,'” Boasberg said in his ruling. The case related to the Alien Enemies Act has put the Trump administration under scrutiny for violating due process, which is protected by the U.S. Constitution.

After months of pressure from the immigrants’ families, the Venezuelans were sent back to their home country last July in a prisoner exchange between the United States and the government of Nicolás Maduro.
Boasberg is also investigating whether Trump administration officials violated a court order he himself issued prohibiting deportation flights to El Salvador.

Last November, the judge said he would call at least two people connected to the case to testify: Erez Reuveni, a former Department of Justice (DOJ) informant who was fired, and Drew Ensign, a lawyer from the same department whom Reuveni accused of misleading the court about the migrant flights, according to information cited by the Washington Post.

In his initial opinion of more than 40 pages, the judge accused the executive branch of having ignored with “complete disregard” a court order instructing them to halt the deportation of the migrants to the Central American country.
“The Constitution does not tolerate intentional disobedience of court orders, especially by officials who have sworn to uphold it,” the judge wrote in his ruling last April.

Regarding the deportation of immigrants to El Salvador, the White House is also facing another legal challenge in the case of Salvadoran Kilmar Ábrego García, who was deported along with the Venezuelans and was returned to the U.S. by order of a judge.