Christa Pike sobrevive a dos dosis de inyección letal y es trasladada a un hospital
(LPL) – Lo que comenzó el miércoles como una ejecución que parecía haber sido detenida a último momento terminó
(LPL) – Lo que comenzó el miércoles como una ejecución que parecía haber sido detenida a último momento terminó en una situación extraordinaria dentro de la prisión de máxima seguridad de Tennessee: Christa Pike recibió dos dosis del medicamento utilizado para la inyección letal, pero permaneció con vida y posteriormente fue trasladada a un hospital.
Pike, de 50 años, debía ser ejecutada a las 10 de la mañana del miércoles 30 de septiembre en la Institución de Máxima Seguridad Riverbend, en Nashville, por el asesinato de su compañera de Job Corps, Colleen Slemmer, ocurrido en Knoxville en 1995.
Sin embargo, aproximadamente una hora antes de la ejecución, la Corte de Apelaciones del Sexto Circuito suspendió temporalmente el procedimiento para revisar nuevos argumentos de la defensa relacionados con el historial de abuso sexual que Pike sufrió durante su infancia y si esa información había sido considerada adecuadamente durante el proceso judicial.
La pausa parecía haber detenido la ejecución. Pero el estado apeló ante la Corte Suprema de Estados Unidos y, horas después, el máximo tribunal levantó la suspensión, permitiendo que Tennessee continuara con el procedimiento.
Poco después de las 7 de la noche, Pike fue llevada a la cámara de ejecución.
Allí ocurrió lo inesperado.
De acuerdo con los periodistas que presenciaron el procedimiento, Pike recibió dos dosis de pentobarbital, el medicamento utilizado por Tennessee para las ejecuciones mediante inyección letal. Sin embargo, después de ambas dosis, continuaba con vida.
Los testigos dijeron que se escuchaba a Pike respirar y roncar incluso después de que se administrara la segunda dosis. También habría preguntado a los funcionarios si era normal que sintiera determinadas molestias en uno de sus brazos.
La segunda dosis fue administrada alrededor de las 8:26 p.m. Aun después, los periodistas continuaron escuchando sonidos provenientes de la cámara hasta que el micrófono fue apagado alrededor de las 8:53 p.m.
Posteriormente, una ambulancia llegó a la prisión y Pike fue trasladada a un centro médico externo. El Departamento de Corrección de Tennessee confirmó que había sido llevada a una instalación médica, aunque no dio detalles sobre su condición.
El propio protocolo estatal contempla una segunda dosis si la persona no ha muerto después de la primera. Sin embargo, el protocolo no establece qué procedimiento debe seguirse si el reo permanece con vida después de ambas dosis.
El gobernador de Tennessee, Bill Lee, ordenó una revisión independiente y exhaustiva de lo ocurrido y anunció la suspensión del resto de las ejecuciones programadas para 2026.
El episodio representa además el segundo intento fallido de ejecución en Tennessee este año. En mayo, las autoridades suspendieron la ejecución de Tony Carruthers después de que el personal no pudiera establecer un acceso intravenoso adecuado durante más de una hora.
El caso de Pike también tiene un elemento histórico: de haberse completado, habría sido la primera mujer ejecutada por Tennessee en más de 200 años. Pike tenía 18 años cuando participó en el asesinato de Slemmer, de 19, cuyo cuerpo fue encontrado después de que fuera golpeada y apuñalada; durante el crimen también se grabó un pentagrama en su cuerpo.
Así, lo que debía ser la ejecución de una condenada a muerte terminó convirtiéndose en una situación sin precedentes: una mujer recibió las dos dosis contempladas por el protocolo de inyección letal, permaneció viva y tuvo que abandonar la prisión en una ambulancia rumbo a un hospital.
English:
Christa Pike survives two doses of lethal injection and is taken to a hospital
(LPL) – What began on Wednesday as an execution that appeared to have been halted at the last minute ended in an extraordinary situation inside a Tennessee maximum-security prison: Christa Pike received two doses of the drug used for lethal injection but remained alive and was subsequently taken to a hospital.
Pike, 50, was scheduled to be executed at 10:00 a.m. on Wednesday, September 30, at the Riverbend Maximum Security Institution in Nashville for the 1995 murder of her Job Corps peer, Colleen Slemmer, in Knoxville.
However, approximately an hour before the execution, the Sixth Circuit Court of Appeals temporarily stayed the procedure to review new defense arguments regarding the history of sexual abuse Pike suffered during childhood and whether that information had been adequately considered during the judicial proceedings.
The pause appeared to have halted the execution. But the state appealed to the U.S. Supreme Court, and hours later, the high court lifted the stay, allowing Tennessee to proceed with the execution.
Shortly after 7:00 p.m., Pike was taken to the execution chamber.
That is where the unexpected occurred.
According to journalists who witnessed the procedure, Pike received two doses of pentobarbital, the drug Tennessee uses for lethal injection executions. However, she remained alive after both doses.
Witnesses reported hearing Pike breathing and snoring even after the second dose was administered. She also reportedly asked officials if it was normal to feel certain discomfort in one of her arms.
The second dose was administered around 8:26 p.m. Even afterwards, journalists continued to hear sounds coming from the chamber until the microphone was turned off around 8:53 p.m.
Subsequently, an ambulance arrived at the prison, and Pike was transported to an outside medical facility. The Tennessee Department of Correction confirmed she had been taken to a medical facility but provided no details regarding her condition.
The state’s own protocol calls for a second dose if the individual has not died after the first. However, the protocol does not specify the procedure to be followed if the inmate remains alive after both doses.
Tennessee Governor Bill Lee ordered an independent, comprehensive review of the incident and announced the suspension of the remaining executions scheduled through 2026.
This episode also marks the second failed execution attempt in Tennessee this year. In May, authorities halted the execution of Tony Carruthers after staff were unable to establish adequate intravenous access for more than an hour.
Pike’s case also holds historical significance: had it been carried out, she would have been the first woman executed by Tennessee in over 200 years. Pike was 18 years old when she participated in the murder of 19-year-old Slemmer; Slemmer’s body was found after she had been beaten and stabbed, and a pentagram had been carved into her body during the crime.
Thus, what was intended to be the execution of a death-row inmate turned into an unprecedented situation: a woman received both doses prescribed by the lethal injection protocol, remained alive, and had to leave the prison in an ambulance bound for a hospital.











